De mesa “provisional” a escritorio donde apetece sentarse
Lucía trabajaba en una mesa aleatoria que había por casa: silla incómoda, lámpara de pinza y nada de almacenamiento. Sentía que su espacio era temporal, aunque pasaba ahí casi todo el día.
Rediseñamos el rincón con un escritorio a medida, una silla decente y pocos elementos bien elegidos: una lámpara cálida, un panel organizador y textiles que conectan con el resto de la habitación.
- Cambio de distribución para ganar luz natural en la zona de trabajo.
- Nuevo escritorio con cajones y módulo alto para papeles.
- Paleta neutra con toques cálidos para bajar el ruido visual.